miércoles, 10 de marzo de 2010

Cuaresma

Estamos comenzando las actividades, marcados por un tiempo litúrgico, que muchas veces es visto como un peso y, si tuviéramos que definirlo con algunas palabras diríamos: sacrificio, penitencia, tristeza…

En realidad la cuaresma es un tiempo muy hermoso y profundo, que tiene sus raíces en nuestros antepasados, el pueblo judío, pero que desde Jesús está cargado de ternura y alegría, porque es un tiempo de preparación para el encuentro con la fascinante persona de Jesús.

En un comentario del padre Víctor Fernández, acerca del evangelio de Lc. 9,22-25, cuando Jesús nos habla de cargar la cruz, el padre aclara que “no se trata de buscar el dolor por el dolor mismo, como si a Dios les gustara vernos sufrir…se trata de aceptar la misión que nos toque cumplir en la vida, aceptando las incomodidades que la acompañan; se trata también de dar testimonio de nuestra fe aunque nos triga problemas”.

Este es el espíritu que debe estar presente en nuestro corazón en esta cuaresma y que debemos contagiar en nuestro ambiente y entre los niños y adolescentes que Dios pone en nuestras manos: el de vivir cada uno de estos días de preparación a la Pascua: como ayuno de todo aquello que nos impide estar más cerca de Dios y de nuestros hermanos y como fiesta por todo lo que reconocemos como don del amor y de la misericordia de Dios.

La Iglesia en este tiempo nos pide fortalecer tres elementos: el ayuno, la oración y la limosna. El lema de la IAM es “Ser y hacer amigos para Jesús” es un camino propiamente cuaresmal, que hace presente estas tres realidades, porque el ser amigo de Jesús implica:

  • Una vida de mayor profundidad en la oración, porque es desde allí donde me enamoro cada vez más de la persona de Jesús, la que luego trasmito en la misión,
  • Un estilo de ayuno, porque seguir a Jesús me invita a abstenerme de todo aquello que me aleja de El y de los hermanos, para vivir con corazón desprendido el camino de la misión,
  • El signo de la limosna, que se traduce en el gesto concreto de la cooperación espiritual y material a favor de la misión.

…y en la medida que podamos vivir esto también estaremos haciendo amigos para Jesús.

Que en este tiempo de cuaresma, como IAM de Argentina podamos hacer un camino de convertir nuestro corazón, nuestra mirada, nuestros gestos a Dios, para ser una Buena Noticia de la alegría que da, sabernos tan amados por El.

Les dejo un texto de la Cuaresma que a mí me gusta mucho, porque me ayuda a ver esto de la Cuaresma como el tiempo del ayuno y de la fiesta.

Rezo para que cada uno de nosotros podamos convertirnos en este tiempo, al amor, las ternuras y las caricias que Dios derrama a manos llenas sobre cada uno de nosotros cada día. Que Jesús nos bendiga y buen comienzo de año pastoral para cada uno.

¡¡De los niños y adolescentes del mundo… Siempre amigos!!

Fuente: http://www.ompargentina.org.ar/InfanciayAdolescenciaMisionera/cuaresma2010.htm